Es agosto.El mes en que la belleza de la flor de Loto se deja apreciar en Japón y en los diversos árboles japoneses. Me encuentro en la reproducción de un jardín Zen japonés, la tranquilidad me envuelve y mis pensamientos se los lleva la brisa invernal. Me pregunto si habrá alguien en el mundo que estará sintiendo la misma sensación que estoy sintiendo ahorita. Mis emociones en estos momentos  parecen una marea estable, ya no violenta y con cambios de ritmos abruptos. Me doy una sonrisa interior y me pongo a reflexionar las diversas emociones del pasado que me hicieron vivir experiencias límites.  Creo que ser emocional es parte de mi naturaleza artística y buscadora  . Lo admito: Mi vida es y seguirá siendo una continua busquedad intelectual, artística y humanística. Es aquella busquedad de conocimiento y admiración por lo bello que hace mantener mi niña  interior viva, es la llama que me mantiene viva y pienso irradiar